La obsesión que tiene Dara con el hielo es asombrosa, está constantemente buscando nuevos sitios donde meterse en el agua helada o poder encaramarse en algún trozo de hielo (lo cual para mi bien) aunque es cierto que a veces llega a unos extremos que incluso yo mismo me asusto porque realmente no sabes dónde esta el límite, y os puedo asegurar que la línea es muy fina.
Espero que os guste esta pequeña cascada semicongelada!! Nos vemos pronto chavales!!