El partido entre Karasuno e Inarizaki alcanza su punto más intenso. Ambos equipos están agotados, pero ninguno está dispuesto a ceder. Los gemelos Miya intentan sorprender con jugadas aún más innovadoras, mientras Hinata y Kageyama responden con su velocidad y coordinación. Nishinoya brilla como el pilar defensivo de Karasuno, realizando recepciones increíbles que mantienen vivo al equipo. En un momento decisivo, Kageyama realiza una jugada inesperada que pone a Karasuno en ventaja, aumentando la tensión del partido.
El enfrentamiento culmina en un final de infarto. Hinata da un paso al frente con una jugada espectacular, mostrando su crecimiento como jugador tanto en ataque como en defensa. Karasuno logra la victoria con un esfuerzo colectivo impresionante, venciendo a uno de los equipos favoritos del torneo. El episodio concluye con la celebración de Karasuno y la reflexión de Inarizaki sobre la derrota, destacando el respeto mutuo entre los equipos.