Hinata Shoyo está emocionado por el nuevo capítulo en la vida del equipo de Karasuno después de clasificar para el Torneo Nacional. Sin embargo, se siente frustrado cuando se entera de que Kageyama ha sido invitado al All-Japan Youth Training Camp, mientras que Tsukishima asiste a un campamento especial en la Prefectura de Miyagi. Impulsado por su determinación, Hinata decide infiltrarse como observador en el campamento de Miyagi, donde aprende valiosas lecciones al estudiar a otros jugadores desde una nueva perspectiva.
Hinata comienza a trabajar como recogepelotas en el campamento de entrenamiento de la Prefectura de Miyagi. Aunque no puede participar directamente en los juegos, observa detenidamente las habilidades de otros jugadores y cómo analizan el juego. Mientras tanto, Kageyama lucha por adaptarse al nivel de los jugadores en el campamento nacional. Este episodio destaca el contraste entre Hinata, que busca formas de mejorar desde las sombras, y Kageyama, que enfrenta la presión de estar entre los mejores.
Hinata aprende a observar el juego desde el punto de vista de un recogepelotas, enfocándose en detalles que normalmente pasan desapercibidos en la cancha. Comienza a comprender mejor el flujo del juego, el posicionamiento y los movimientos estratégicos. En el campamento nacional, Kageyama interactúa con jugadores talentosos, como Hoshiumi, quien le demuestra que el tamaño no siempre es una desventaja en el voleibol. Ambos protagonistas avanzan en su desarrollo personal.
Hinata continúa trabajando duro en el campamento de Miyagi, ganándose el respeto de los entrenadores y jugadores por su esfuerzo y dedicación. Mientras tanto, los demás miembros de Karasuno entrenan intensamente en casa, preparando nuevas estrategias para el Torneo Nacional. Kageyama comienza a adaptarse al ritmo del campamento nacional y desarrolla una mejor comprensión del trabajo en equipo. Este episodio enfatiza la importancia de la paciencia y el aprendizaje continuo.
Hinata empieza a aplicar lo que ha aprendido observando desde fuera de la cancha, entendiendo mejor su papel como atacante. Al regresar del campamento, tanto Hinata como Kageyama están más motivados que nunca, listos para llevar a Karasuno al siguiente nivel. El equipo finalmente se reúne y comienza a prepararse para el Torneo Nacional. La determinación de todos los jugadores de Karasuno es evidente, y el episodio concluye con un ambiente de entusiasmo y expectación.
Estos episodios establecen el camino para el crecimiento individual y colectivo de Karasuno, mostrando cómo cada miembro busca superar sus límites para enfrentarse a los desafíos del Torneo Nacional.